Viaje a Odessa
La atracción más notable y pintoresca del sur de Ucrania es, sin duda, la vibrante ciudad de Odessa, a menudo llamada la "Puerta Sur de Ucrania." Desde tus primeros pasos por la ciudad, Odessa atrapará tu atención y te irá seduciendo gradualmente, produciéndote una sensación de nostalgia que tardarás en olvidar.
Odessa difiere notablemente de todos los otros lugares que hayas visitado en Europa Oriental.
Durante sus más de 200 años de historia, en sus calles y espacios se canalizaron y tamizaron una gran diversidad de culturas e influencias.

Principal salida meridional por mar para el Imperio Ruso, después para la Unión Soviética y hoy en día para la misma Ucrania, Odessa siempre ha estado muy conectada con el mundo. Fue la primera ciudad de la región en desarrollar un comercio exterior a gran escala.
Odessa creció rápidamente, hasta convertirse en la tercera ciudad más grande del Imperio Ruso, después de San Petersburgo y Moscú. El crecimiento económico de la ciudad rápidamente atrajo a las masas en busca de empleo y oportunidades; el espíritu empresarial de Odessa ha sido una figura fundamental de la cultura de la ciudad a lo largo de los siglos, e incluso los soviéticos no pudieron acabar del todo con los negocios privados, que a menudo se siguieron llevando a cabo a puertas cerradas.
El bazar local, "Privoz," simboliza la resistencia a la economía planificada impuesta desde el exterior, y resultó ser un oasis de libre mercado en medio del sistema comunista. Marinos y tripulantes que navegaban los mares extranjeros traían -no siempre de manera legal - frutos prohibidos del capitalismo, tales como discos de vinilo, pantalones vaqueros Levi's, reproductores de sonido japoneses, goma de mascar, etc, todos ellos artículos oficialmente prohibidos y denunciados por el Partido Comunista.
La ciudad es bien conocida en el mundo de habla rusa por su característico acento local.

Odessa es también famosa por su sentido del humor. A los odesitas nada les gusta más que intercambiar ocurrencias, sin importar la ocasión. Cada vez que escuches la frase " como dicen en Odessa...", prepárate para escuchar una anécdota hilarante.
Odessa es un hogar para personas de todo el mundo. Aquí, tanto el profesor estadounidense de Inglés como el estudiante árabe de ruso despiertan sus sentidos y su mente. Estar en Odessa es estar a la vez en la ciudad de Pushkin y en la ciudad de la Mafia. El pasado de Odessa está indeleblemente grabado en su presente.
En un extremo de la ciudad está el mercado principal, de 7 kilómetros de largo, una verdadera ciudad comercial en la que bien puede emplearse una semana recorriendo sus interminables caminos, entre altas pilas de contenedores de acero que contienen todos los deseos de tu corazón, así como la gente que los vende.
En el otro extremo de la ciudad se encuentra la "segunda" (como la gente siempre te recordará) Opera más bella del mundo, donde podrás escuchar "El Lago de los Cisnes" de Tchaikovsky o ver el ballet "Cascanueces".

No a pesar de estas diferencias, sino debido a ellas, pocos visitantes pueden oponerse a la intoxicante influencia de Odessa. Una embriagadora mezcla de clase, elegancia, y un intenso deseo de vivir la vida al máximo se dejan sentir por toda la ciudad. Tanto si se pasa una noche en el club nocturno "Itaka", se visita la costa del Mar Negro, se pasea por el Parque Shevchenko, o se pasa una noche con amigos en la calle Deribasovskaya, Odessa nunca deja de obrar su magia sugestiva y única, dejando siempre en el corazón el perenne deseo de volver a ella.
MONUMENTOS DE VISITA OBLIGADA EN ODESSA:
Escalera Potemkin

La escalera toma su nombre de que fue representada en el clásico filme de Sergei Eisenstein "El Acorazado Potemkin" (1925). Aquí es donde la histórica matanza de civiles tuvo lugar. Muchos pueden recordar aquella secuencia fílmica en la que una mujer joven con un cochecito de bebé huye de las balas, y cuando, al recibir un disparo, empuja al carrito escaleras abajo en un intento de salvar a su hijo ..., en una de las escenas más desgarradoras de la Historia del Cine.
De hecho, los famosos 192 escalones son, entre otras cosas, de singular valor histórico, al haber sido construidos por el conde Mijail Vorontsov, el canciller, estadista y diplomático más importante de Rusia durante el siglo XVIII.
También construyó el famoso Palacio de Vorontsov en Livadia, donde Sir Winston Churchill residió durante la Conferencia de Yalta en 1945. Las hermosas escaleras Potemkin fueron el espléndido regalo de Vorontsov a la ciudad que tanto amaba. Los lugareños te dirán que subir las escaleras a pie trae buena suerte. ¡Imagina qué enorme suerte los odesitas deben de tener!

Bajo la supervisión del famoso arquitecto F. Boffo, se emplearon alrededor de cuatro años (1837-1841) y 1000 rublos para completar la escalera. Mide 137 metros de largo y 27 metros de alto, y está construida en estilo neoclásico. La vista panorámica hacia el mar y la costa desde la parte superior es simplemente magnífica.
A pocos minutos a pie desde las escaleras se encuentran la mayoría de las atracciones de obligada visita en Odessa. Al visitar cada uno de ellas, te sentirás como si estuvieras moviéndote a través de las habitaciones de una casa hermosa y amorosamente cuidada. Una experiencia, en suma, extremadamente agradable y acogedora.

Un sello distintivo de la ciudad lo constituye su corazón de calles adoquinadas, actualmente cerrado al tráfico rodado. En él abundan la arquitectura antigua, los restaurantes exquisitos -pero a la vez de bajo precio, los cafés, las galerías de arte al aire libre y las muestras de artesanía.
Después está el precioso Jardín de la ciudad con sus coloridas "fuentes cantoras", los bancos en el parque, y la gente bien vestida paseando tranquilamente por los jardines...
Deribasovskaya es un gran lugar para experimentar por uno mismo el peculiar y único espíritu de la ciudad, que ha dado lugar a hablar de la existencia de un "estado de ánimo" propio de la ciudad.
Opera House

En Odessa la gente te dirá que su magnífico teatro neobarroco de la Opera es, si no el más hermoso del mundo, al menos es el segundo más bello, después de la Opera de Roma ...y de hecho, quien dice esto no está muy lejos de la verdad.
El teatro de la Ópera y Ballet de Odessa es una de esas maravillas arquitectónicas de distinción internacional donde se puede pasar todo un día admirando las líneas perfectas y la inteligente construcción, concebidos y diseñados por el arquitecto francés Thomas de Thomon (1809) y, más tarde, después del incendio de 1873, por los arquitectos vieneses Gelmer G. y F. Felmer, que previamente habían construido los teatros de Viena, Budapest y Zagreb. Su sala de cinco pisos de estilo rococó puede acoger más de 1500 espectadores, incluyendo, naturalmente, a ti mismo.
Entre los otros lugares más visitados por más de 100 mil turistas al año se encuentran:
- La Iglesia de la Trinidad (1808, estilo neoclásico)
- La Iglesia de San Pablo (1897, estilo románico)
- El Palacio Belvedere (1826-1828)
- El Museo Marítimo (1841, por H. Toriccelli, neoclásico / neorenacentista)
Monumentos al fundador de la ciudad A. Duque Richelieu (1828, por I. Martos), a los escritores A. Pushkin (1889) y L. Tolstoi (1968), cuyas vidas estuvieron estrechamente entrelazadas con Odessa, al igual que las de George Simeon, Adam Mickiewicz , James Aldridge, y Dmitri Mendeleyev, que aquí concibió su tabla periódica de elementos químicos.
La playa de Odessa y la vida nocturna, sin embargo, son insuperables. Éstas te animamos a que las experimentes por tí mismo. Disfruta de tu tiempo en Odessa!
Escrito por los incurables entusiastas de Odessa Andriy Kononenko (NovaMova, Kiev), Zack Spear y Joanna Engelhard.
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